Estando yo una vez en la inopia, surgió de mi mente una voz y me susurró : En esta vida cuando tengas un hueco, llenalo de Amor. Tan solo en mi vida una sola vez estuve en la inopia , y entonces lo llené de Amor como me dijo el susurro, todavía lo conservo y cada día lo aprecio más y más, todos los días lo gasto un poquito y aquel momento siempre está lleno pues el solo aprendió a regenerarse y nunca más volví a estar en la inopia.