¿Cuál fue el instrumento de cuerda más antiguo que
se conoce? El arco de caza, el hombre primitivo
descubrió que pulsando una cuerda tensada esta
producía un sonido (nota musical).
pero lo más interesante era acercar a la altura del oído, la cuerda, y con dos dedos tirar hacia arriba y soltar esperando el sonido que se producía, que no siempre era el mismo
Más tarde se dio cuenta que cuerdas de diferente tamaño y grosor originaban sonidos diferentes. Ahora solo faltaba encontrar algo que pudiera servir de resonador para aumentar el sonido, un fruto seco de cáscara dura, la calabaza, coco etc, a los que se les practicaba una
abertura y se cubría con una piel tensada. Estos
logros prosiguieron su avance y aparecieron la
lira, aspas, citaras y laúdes y posteriormente el
violín,viola, viola de chelo, guitarra, bandurria.......
Sin olvidar el salterio con cuerdas preferentemente
de plata o latón que se pulsaba con un plecto* de
pluma, o los dedos A partir de aquí se fue
evolucionando hasta construir cajas con diferentes
tipos de madera. En el siglo IX la forma más
evolucionada de un instrumento de cuerda frotada
tenia forma de media pera. Tal es el laúd cultivado
por los árabes y que llegó a nosotros con la
invasión musulmana, tiene cuatro cuerdas que se
pulsan con los dedos de la mano derecha, está
provisto su mango con trastes y clavijero de forma
inclinada.
El libro del Buen Amor del arcipreste de Hita (1330)
dedica varios párrafos a los instrumentos musicales
de uso en aquella época, nombra hasta cerca de 37.

Al hablar de música nada mejor que la música árabe
que tanta influencia tuvo en España.
El arte musical de Damasco se hace presente en la
Córdoba de los Omeyas. Abd al-Rahman tiene en su
palacio cordobés esclavas traídas de Oriente que
saben cantar en árabe pulsando las cuerdas de su
laúd. El II de los abderramanes amigo del fausto y
la magnificencia, qué embelleció Córdoba, con
jardines, fuentes, palacios y mezquitas, siempre
rodeado de músicos y poetas tiene tres aventajadas
alumnas Fádal, Adam y Cálam, educadas desde niñas
en la famosa escuela de Medinat al-Zahra. Poseían,
además una voz extraordinaria, arte y profundos
conocimientos musicales, tocan también la vihuela
ese pariente próximo del laúd, que ha perdido la
forma de pera de su caja de resonancia, por otra más
alargada. El cantor-poeta de Bagdad,Abul-Hasan-Alí-Ben-Nafí más conocido por Zyryab, el "Pájaro Negro" llega a la corte cordobesa expulsado de Bagdad por celos de su maestro Ishq al-Mausili. Con él entran en Andalucía las canciones orientales, de remoto origen greco-persa, que ha
sido la base melódica de nuestra más famosa música nacional. Es el gran apogeo de la cultura musical
árabe en España. Él las canta en su laúd especial,
que pulsa con plectro* de pluma de águila y le añade
una quinta cuerda, entre las cuatro tradicionales.
Zyryab, también trae las más exquisitas novedades de
Oriente, que la alta sociedad cordobesa aprende de
inmediato "peinarse con flequillo, comer espárragos,
usar vajillas de cristal y usar manteles de
cuero....." Las damas de la época en general sabían tocar el
laúd, el rabel y otros instrumentos "para solaz de
sus maridos". Llegó a tanto el lujo musical en tiempos de la monarquía Omeya, que se cuenta qué durante el
reinado de Abd al-Rahman III podían oírse en su
fastuosa corte orquestas formadas por cien laúdes y
cien flautas. Cuando se descompuso el imperio en la
crisis más grave del islán español,
todos los reyes de taifas tienen sus propias
orquestas que llaman "citaras". Entre "otros instrumentos" que se han dicho antes, usados por las damas, están la "guinterna" y la vihuela, los parientes más próximos de la guitarra. La "guinterna" era un laúd con aplastada
caja de resonancia y que desapareció hasta casi su
nombre. La vihuela es más viva, más poética y
cantarina, más cadenciosa. Es el instrumento de
jardines y atardeceres, que en manos del esclavo
cobra todo su valor. La vihuela dará el tono para apoyar el recitado árabe de los poemas arábigo-andaluces, dichos con extraña cantinela. Las reuniones eran en quintas de placer, en los patios andaluces, en las salas de encaje
afiligranado cubiertas de tapices de Damasco y
alfombras de Persia, entre divanes de cojines
blandísimos. Las invitaciones eran en verso poético:
"El día está húmedo de rocío y la mejilla de la
tierra se ha cubierto del bozo de las hierbas. Tu amigo te invita a gozar de perfumes, de un ánfora de vino, de un lugar delicioso....." Eran más que orgías, tertulias poéticas, literarias y musicales, que duraban hasta el amanecer.
Circulaban los "pestiños", los pasteles de miel, los
higos, las uvas, los dátiles. En el centro del corro
ardían velones y candelas cuyo reflejo hería a las
pirámides de brillantes frutas y búcaros con
narcisos. Corría el vino blanco y rojo, servido en
ánforas relucientes y fresquísimos zumos de frutas.
La "ley seca" del Profeta no era seguida con
plenitud en el Al-andalus. Mientras el canto del
esclavo con el laúd o la vihuela, se alzaba lánguido
y punzante, enervante...... era el murmullo de la
guitarra, que nacía, que hervía impaciente,
haciéndose en manos de aquellos esclavos.

La historia de la música española está llena de
resonancias de instrumentos de cuerda. Un siglo
después de la invasión árabe, el maestro Mateo
labra en piedra un vihuelista en el Pórtico de la
Gloria de la catedral de Santiago, igualmente otros
instrumentos de cuerda tocados por los ancianos del
Apocalipsis.

En un códice de las Cantigas de Santa Maria del Rey
Sabio , unas miniaturas nos muestran tañedores de
guitarra. Se ven de dos clases; la morisca y la
latina. Volviendo al Arcipreste de Hita este hace
una distinción entre ellas:

"Allí sale gritando la guitarra morisca
de las voces aguda, de los puntos arisca,
el corpudo laúd que tiene punto a la Trisca,
la guitarra latina con esto se aprisca"

Besos, sonrisas y abrazos para los que les guste la historia de la Musica..........

*Plectro, especie de lámina de marfil, hueso,
madera, concha, pluma o metal. De figura recta o
medio ovalo, y que sirve para las cuerdas de ciertos
instrumentos la citara, el laúd, la bandurria etc.
Para no perderla se le colgaba con un cordón en la
parte superior del instrumento. Perdió su nombre en
España quedando en su lugar el de púa".